martes, 6 de diciembre de 2011

He ganado y he perdido

Después de tanto tiempo sin verte, lo he logrado, en mis sueños más profundos has estado, mi conciencia ha regresado escarbando entre trapos y estropajo esta de vuelta como nueva y con el alma siguiendo sus pasos. Han pasado años y años y sigo perdiendo y ganando no hay tanto que hablar de la historia si para contársela no me he encontrado.. estando en mis ganancias salgo con lo peor de mi si siempre ha sido así, en las perdidas con lo mejor de mi, hablando claro no quiero que me entiendan sino que lean y los comentarios se prendan. Así el shalom enviado por las buenas vibras ha resultado yo dependo de eso y seguiré recibiendo.. han pasado días difíciles en que he dudado si existo o no.. si pertenezco a esto o nunca estuve por aquí, pero revolviendo mis recuerdos me hacen sentir lo vivido. Eso es capitulo aparte mejor dicho lean en otra parte la luz bendita se ha alejado y ha cambiado de religión, y por eso del prólogo hasta acá me he saltado. Entre las vicisitudes de la vida he encontrado un nuevo dilema y sacar a flote todos mis sistemas si entregarse totalmente a la vida irreal comentada por la "gente" o sencillamente pasar a ciegas en medio de tanta "gente" si seguimos así habrá más ciegos en este mundo que helados de chocolate y digo así porque sencillamente a la gente le gusta los ciegos como el helado de chocolate.. Sinceramente han sido inútiles mis afectos hacia Sancho que muy acongojado ha caído en manos de Hortencia, no lo digo como una lástima, contrariamente es lo mejor que pudo haber pasado. Ya les explicaré Sancho está enamorado de Hortencia, Hortencia no quiere enamorarse, ella chica humilde y de bajo salario no puede arriesgarse.. a perder.. pero Sancho no puede esperar a Hortencia, y llega Salmira que con voz sepulcrante y sincera abarca todo el espacio que dejo la trinchera, Sancho, logra escapar en busca de su amada pero se encuentra que esta en medio de tanta gente que la protegen de una desgracia: su felicidad. Ella se deja llevar e hizo lo que le vino en gana. Sancho se fue en busca de alguna respuesta encontrando con los molinos, tanto tiempo observándolos le dieron tiempo para soplar de su cabeza las dudas y la pereza, sin alargar la historia Sancho encontró a Hortencia con un pie más allá que acá. Sancho escogió ser ciego por unos momentos a ver como le va, no tiene miedo a tropezarse ni a caerse, sabe que solo se va a levantar o bueno talvéz me equivoque y ser ciego es lo mejor que le pudo pasar. En la ciudad de los moros se encuentra Miguel que con Doña Penélope vivían una vida de casados, cabe resaltar que estar casado significa tener otra vida, ya con varios años encima Miguel un día se olvido ponerse su tira que cubría sus ojos, al llegar a casa a recoger su tira se encuentra con la Mentira hace que vea borroso y no se de cuenta que con quien estaba casado era con su prima, al darse cuenta del error se fue y hasta de la casa la boto. Un poco aledaño hay un diabético que a punto de perder con gusto sus ojos, le llego la medicación, ahora vive con mucha más precaución. Así llego a la conclusión de que mejor es estar cegado cuando estas en suelo pisado, que con los ojos abiertos en suelo por pisar. Me olvidaba de Perejil que unido con Doña Clementa perdieron los dos la vista, lo que no saben los dos es que el uno abre los ojos cuando la otra no está mirando. y seguire saltando...

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